Al terminar esta lección podrás
- Reconocer los errores que regalan la seed y los que la pierden
- Encontrar los puntos únicos de fallo de tu escenario
Casi todos los fallos de «Errores comunes de autocustodia» caben en dos cajones. Unos regalan la seed: una foto en el móvil, una nota en la nube, las palabras dictadas a un falso soporte. Otros la pierden: una sola copia, una copia que nadie ha probado, una passphrase que solo estaba en la cabeza. Y algunos atacan el envío o el aparato: una dirección cambiada en el portapapeles, una hardware wallet de segunda mano, un aparato sin PIN.
Lee la entrada entera, es corta. Su punto 8 léelo con la regla de la lección anterior: la firma simple es un error solo si la multifirma corta una amenaza que está arriba en tu tabla. Verás que muchos errores tienen la misma forma: una pieza que, sola, basta para perderlo todo o para que te lo roben. Eso es un punto único de fallo. «Modelo de amenazas para tu custodia» trae una prueba para encontrarlo: lee ahora su sección «Punto único de fallo: la prueba rápida». Coges cada pieza de tu custodia y le haces dos preguntas. Si desaparece mañana, ¿qué pierdo? Si la encuentra otra persona, ¿qué pierdo? Cada respuesta «todo» es un punto único de fallo.
Hay reglas que no admiten matices, porque cada una cierra un camino directo a perder fondos:
- Las palabras se copian a mano, en papel o en metal. No se fotografían ni se guardan en el móvil, la nube o el correo, y nunca se teclean en una web. Para probarlas, tampoco en una app distinta de la que las creó ni en otro aparato. Una seed nacida en un móvil o en un ordenador tampoco va nunca a una hardware wallet.
- Nadie legítimo te las pide. Ni soporte, ni un exchange, ni una web que promete «sincronizar» tu billetera.
- La dirección de destino se comprueba en la pantalla del aparato. Con importes grandes, antes se manda una cantidad pequeña.
- La copia se prueba antes de meter fondos, donde ya vive la seed y mientras ninguna billetera de esa seed tenga fondos, tampoco las de passphrase. Con hardware wallet, también vale una segunda vacía que borras al acabar. En una app, con el teclado del sistema, no con uno de terceros. Con un Trezor Model One, siempre la recuperación avanzada.
- Nunca se borra la única billetera que guarda fondos, ni su app ni su aparato. Ni para probar la copia ni para empezar de cero.
«Amenazas y estafas comunes» completa el cuadro con lo que llega de fuera: phishing, SIM swap, plataformas que prometen rendimientos fijos. Ninguno rompe Bitcoin. Todos van a por la persona.
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Haz la prueba del punto único de fallo con tu escenario. Lista cada pieza de su custodia: el aparato, cada copia de la seed, la passphrase si la hay, el PIN, las instrucciones y quién sabe hacerlo. A cada una hazle las dos preguntas: si desaparece, ¿qué pierdo? Si la encuentra otra persona, ¿qué pierdo? Marca cada «todo». Luego busca en «Errores comunes de autocustodia» qué error comete hoy tu escenario y qué cambio del plan lo corregiría. Si elegiste el negocio, añade una pieza que los otros no tienen: el empleado que atiende la caja.
Piénsalo o escríbelo a mano. No guardamos lo que respondas.