Al terminar esta lección podrás
- Separar lo que cubre una passphrase (las palabras robadas, la seed sacada del chip) de lo que no cubre y de los riesgos que añade
- Decidir si el plan de tu escenario lleva passphrase y qué tres comprobaciones pasa antes de meter fondos
En la unidad 2 apuntaste en tu ficha si hay passphrase. Ahora toca decidir si debe haberla. La passphrase no cifra tus palabras: cambia la semilla que sale de ellas, así que cada passphrase abre otra billetera (wallet). Y ninguna da error. Una mayúscula de más abre una billetera vacía, sin aviso.
Cuándo ayuda. Contra quien encuentra las palabras solas, si la passphrase es difícil de adivinar. Quien tiene las palabras prueba candidatas sin conexión y sin límite de intentos, así que un nombre, una fecha o una palabra suelta no frenan a nadie. También ayuda si alguien saca la seed del chip, porque en el uso normal la passphrase no se guarda en el aparato. Contra la coacción ayuda poco: un atacante informado exigirá también la passphrase, y no puedes demostrar que no hay más.
Cuándo estorba. Si la pierdes, pierdes los fondos, y nadie la puede recuperar. Es una pieza más, con sus propias copias, lejos de las palabras. Tu heredero tendrá que encontrarla y teclearla exacta. Y no te salva de un firmware malicioso ni de un ordenador comprometido donde la teclees, ni arregla una seed débil.
Un caso que se repite: dejar la seed en casa de alguien y protegerla con una passphrase. No es la forma sencilla de hacerlo. Solo aguanta si la passphrase es fuerte, está guardada aparte y alguien sabrá encontrarla el día que haga falta. Qué puede ir a casa ajena lo verás en la lección siguiente.
La regla es la de la lección 1.3: entra en tu plan solo si corta una amenaza que está arriba en tu tabla y sabes recuperarla. Antes de meter fondos con ella, tres comprobaciones. Está escrita exacta en un sitio distinto del de las palabras. Tienes apuntada su primera dirección y, si la ves, su huella. Y has restaurado la billetera con las palabras y la passphrase, tecleada desde la copia escrita, no de memoria.
En «Passphrase de BIP-39» lee «Qué protege», «Qué no protege», «Qué riesgos añade», «Passphrase o multifirma» y «Qué significa esto para ti». En «Seed phrase», «Seguridad» y «Amenazas físicas a considerar».
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Pruébalo
Frase de prueba pública «abandon … about» (BIP39): cualquiera puede gastar lo que se envíe a estas direcciones. Aquí no hay dónde escribir tu frase ni tu passphrase, y nunca debes hacerlo en una web.
100 % local: nada sale de tu navegadorEn la Passphrase Demo, compara «TREZOR» con «trezor» y apunta qué cambia en la huella y en la primera dirección. Después pon «Tr3z0r!»: la herramienta dice que parece fuerte, pero es fácil de adivinar. ¿Por qué? Solución: es una palabra conocida con los cambios de siempre (3 por e, 0 por o), y quien tiene las palabras prueba candidatas así sin conexión y sin límite de intentos. Luego, en tu escenario, decide si hay passphrase. Escribe qué amenaza de tu tabla corta, quién la encontraría si tú faltas y dónde la teclearía. Si elegiste la persona con ahorros, piensa en su hermano, que no sabe nada de bitcoin. Si elegiste la pareja, vuelve a la decisión de Marta y Luis ahora que Marta da charlas: ¿la coacción se frena mejor con una passphrase o con una multifirma con claves en sitios distintos? Si elegiste el negocio, piensa qué añade una passphrase a una clave de la multifirma y quién tendría que saberla. Si no puedes responder a la primera pregunta, tu plan no lleva passphrase.
Piénsalo o escríbelo a mano. No guardamos lo que respondas.