Wallets y autocustodia

Modelo de amenazas para tu custodia

Aprende a decidir qué proteges, de quién y a qué coste. Muchas medidas contra el robo abren una forma nueva de perderlo todo, y aquí verás cómo equilibrarlas.
En este artículo

¿Contra qué te estás protegiendo?

Dos personas guardan bitcoin en una hardware wallet (billetera de hardware). Una vive sola y casi nunca habla del tema. La otra da charlas con nombre y cara, comparte casa con cuatro personas y tiene un ahorro muy superior al sueldo anual. Las dos pueden seguir la misma guía de seguridad y acabar con un plan equivocado. La guía responde a «cómo se guarda una seed phrase». No responde a «de qué me defiendo yo».

Un modelo de amenazas es ese ejercicio previo. La guía de autodefensa digital de la EFF lo resume en preguntas: qué quieres proteger, de quién, qué pasa si falla, qué probabilidad tiene, cuántas molestias aceptas para evitarlo y quién puede ayudarte (EFF, «Your Security Plan», actualizado el 27-10-2023). Define el riesgo como la probabilidad de que una amenaza concreta se materialice. Para ordenar tus amenazas hace falta también la otra mitad, cuánto pierdes si pasa, y la propia EFF pide pesar las dos cosas. Aplicado a Bitcoin, hay que añadir un matiz: se protegen las claves y la capacidad de gastar, pero también la privacidad, es decir, quién sabe que tienes bitcoin y cuánto.

Las ocho amenazas

Este reparto no es una clasificación oficial. Cada amenaza tiene su vector y su medida típica, y casi todas tienen entrada propia en Bitcoinpedia.

  • Robo físico. Alguien encuentra la seed phrase o el aparato. Se reduce con copias que no basten por sí solas, como una passphrase fuerte guardada aparte o una billetera multifirma.
  • Ataque a distancia. Malware, un servidor comprometido o una seed phrase escrita en un ordenador conectado. Se reduce con claves que nunca tocan un equipo en línea: ver billeteras calientes y frías, hardware wallets y firma sin conexión.
  • Estafa e ingeniería social. Phishing (webs y mensajes que imitan a un servicio real), falso soporte, inversiones falsas. Se reduce con reglas fijas, y la primera es esta: la seed phrase solo se escribe en tu hardware wallet, nunca en una web, una app ni un ordenador, y nadie de soporte te la va a pedir. Se desarrolla en amenazas y estafas.
  • Coacción. El ataque de llave inglesa (wrench attack), la extorsión o un conocido con mala intención. Se reduce con discreción y con no poder mover de golpe una parte grande del patrimonio, por ejemplo porque hacen falta claves que no tienes a mano (multifirma con claves en otros sitios). Los timelocks sirven solo para una parte concreta: si la única forma de gastar unos fondos lleva un timelock, quedan bloqueados hasta una fecha o durante un número de bloques, también para ti, así que encaja con el ahorro que no vas a tocar. La discreción tiene su propia entrada: OPSEC para bitcoiners.
  • Pérdida u olvido. Copia destruida, passphrase olvidada, PIN bloqueado. Se reduce con redundancia y con pruebas de recuperación: estrategias de copia de la seed y recuperar una billetera.
  • Muerte o incapacidad sin plan. Se reduce con un plan que ejecute otra persona: herencia de bitcoin.
  • Error propio. Dirección equivocada, copia mal hecha, tipo de script confundido. Se reduce verificando en la pantalla del aparato y probando con importes pequeños: errores de autocustodia y rutas de derivación.
  • Fallo del proveedor. Quiebra de un custodio, filtración de datos, cierre de una app, fallo de fábrica. Se reduce usando estándares abiertos que se puedan recuperar en otro software, como BIP-39 más un descriptor. Si un tercero tiene tus fondos, mira billeteras custodiales.

Dos casos concretos de la última. En julio de 2020, Ledger comunicó que una filtración de su tienda en línea había expuesto cerca de un millón de correos y el nombre, la dirección postal y el teléfono de unos 9.500 clientes (comunicado del 29-07-2020). El 20 de diciembre de 2020 la base robada se publicó entera en un foro, y la propia Ledger reconoció entonces unos 272.000 registros de clientes con nombre, dirección y teléfono (Ledger, 13-01-2021). Las claves no se vieron afectadas, pero la lista decía quién tiene una hardware wallet y dónde vive. Y el caso Coldcard enseña lo contrario: ahí el fallo estaba en el producto, no en una base de datos.

Qué dicen los números sobre la coacción

El ataque físico es el que más miedo da y, según Jameson Lopp, «probablemente el más raro» de los que se sufren en este sector (citado por Unchained, que sitúa la frase en mayo de 2025). En su charla, Lopp lo llama «un caso extremo» y pone por delante dos problemas: confiar los fondos a terceros y la ingeniería social. Unchained añade la autocustodia sin buena gestión de claves. Pero el ataque físico crece y conviene mirarlo con cifras, con la cautela de que cada fuente cuenta a su manera y no se pueden sumar entre sí.

La lista de Lopp de ataques físicos conocidos arranca el 29-12-2014, incluye cualquier criptoactivo y él mismo avisa de que no es exhaustiva, porque muchos casos no se denuncian. Según The Block (Daniel Kuhn, 01-01-2026), esa lista recogía unos 70 ataques en 2025, frente a unos 41 en 2024. Y la lista se sigue ampliando: el 7 de octubre de 2026 tenía 86 filas fechadas en 2025 (recuento de Bitcoinpedia, una fila por caso). Muchos casos se conocen meses después. En la misma pieza, Ari Redbord, de TRM Labs, habla de unos 60 en 2025. Para el primer semestre de 2026, CertiK registró 52 ataques verificados, contra 39 en el mismo semestre de 2025 (nota de prensa del 25-07-2026). Estimó una exposición de 124,1 millones de dólares, que suma rescates exigidos, transferencias forzadas y activos congelados o recuperados: no es el beneficio confirmado de los delincuentes.

El detalle que más importa para un modelo de amenazas es el tipo de ataque. Según CertiK, los asaltos a domicilio pasaron de 1 a 20 entre el primer semestre de 2025 y el de 2026, y los secuestros de 12 a 16. Francia concentró 33 de los 52 casos (63,5 %). Esto no significa que vivir en otro país te libre. Significa que el lugar donde vives cambia la probabilidad, y que la probabilidad entra en la cuenta. Lopp relaciona además los asaltos a domicilio con las filtraciones de datos personales, y CertiK cree que filtraciones como las de ANTS y France Travail ayudan a explicar la cifra de Francia. Es decir, el fallo de un proveedor puede acabar en la puerta de tu casa.

En su charla «Wrench Attacks» (Bitcoin 2025, mayo de 2025), Lopp da tres porcentajes sobre su propia lista: el 66 % de los ataques tiene éxito, cerca del 25 % son asaltos a domicilio y cerca del 10 % ocurren entre personas que se conocen. De ahí sale una consecuencia incómoda: quien te amenaza puede vivir contigo o venir a cenar. El propio Lopp avisa de que sus cifras tienen sesgo, porque sus alertas de noticias son en inglés, y de que no es un estudio muy científico.

La infradenuncia la mide el estudio de Ordekian, Atondo-Siu, Hutchings y Vasek (AFT 2024), que sus autores presentan como el primer estudio amplio sobre estos ataques: de los 11 ataques que contaron sus entrevistados, solo 2 llegaron a la policía. Las víctimas explican que callan por miedo a volver a serlo, o porque creen que no las tomarán en serio. Es una muestra pequeña, de 10 entrevistas. Lopp lo resume como «entre el 20 y el 25 %». Conclusión práctica: todas las cifras de arriba son un suelo, no un techo.

Lopp añade una frase que sirve de criterio de diseño. Traducida: si puedes mover al momento gran parte de tu patrimonio, no estás siendo un buen banco de ti mismo. Mover mucho dinero debería costarte esfuerzo a propósito.

La tensión central: robo frente a pérdida

Casi toda medida contra el robo que añade una pieza (una passphrase, otra clave, otra copia) abre una forma nueva de perderlo todo. La passphrase protege si alguien encuentra tu seed phrase, pero si la olvidas o la tecleas mal, tus fondos siguen en la cadena y nadie puede moverlos. Sparrow avisa de que una passphrase mal escrita no da error: abre otra billetera, con otras direcciones, y lo único que ves es un saldo a cero. La multifirma evita que una sola clave robada baste, pero en un 2 de 3, si pierdes el descriptor, ni con dos de las tres claves encuentras los fondos, porque te falta la clave pública de la tercera. Repartir copias reduce el riesgo de perderlas y aumenta los sitios donde alguien puede encontrarlas.

El estudio de Ordekian lo dice de la multifirma con todas las letras: pedir más firmas pone las cosas más difíciles al atacante, pero la billetera cuesta más de montar y puede ser más fácil que el dueño pierda sus fondos (AFT 2024, §7.1.3). Con la herencia pasa lo mismo, y herencia de bitcoin plantea el dilema para el momento de la muerte. Aquí se generaliza a toda la custodia.

De ahí sale una regla sencilla: añade una medida solo si corta una amenaza que de verdad está en tu lista y solo si sabes recuperarla. Una medida que no has ensayado cuenta como riesgo, no como protección. No hay datos públicos que midan si la complejidad hace perder más fondos que el robo, así que esto es criterio de diseño, no un hecho medido.

Punto único de fallo: la prueba rápida

Un punto único de fallo es una pieza cuyo fallo basta para perder los fondos o para que te los roben. Hay dos clases y conviene buscarlas por separado.

  • De pérdida: una sola copia de la seed phrase. El descriptor de una multifirma guardado solo en el portátil. Una única persona que sabe dónde está todo.
  • De robo: seed phrase y passphrase en el mismo cajón. Las dos claves de un 2 de 3 en la misma casa. El respaldo en metal junto a la hardware wallet.

La prueba: recorre cada pieza de tu custodia (aparato, cada copia de la seed phrase, passphrase, descriptor, PIN, instrucciones, la persona que sabe cómo hacerlo) y hazle dos preguntas. Primera: si desaparece mañana, ¿qué pierdo? Segunda: si la encuentra otra persona, ¿qué pierdo? Cada vez que la respuesta sea «todo», has encontrado un punto único de fallo. Y uno más sutil: si todas las claves de una multifirma están en aparatos del mismo fabricante, un defecto de fábrica o un firmware malicioso las afecta a la vez. Los autores del ataque Dark Skippy lo avisan: la multifirma no ayuda si usas el mismo aparato malicioso para todas las claves.

Un ejemplo con números. Compara tres montajes de la misma seed phrase:

  • A. Una copia en un cajón. Perderla basta para perderlo todo (1 pieza). Que la encuentren basta para el robo (1 pieza).
  • B. Tres copias en tres sitios, sin passphrase. Para perderlo todo hay que perder las tres. Pero para el robo basta encontrar una de las tres: ahora hay 3 sitios que vigilar en vez de 1.
  • C. Tres copias más una passphrase escrita en una sola nota. Un ladrón necesita una copia y la nota. Pero perder la nota, o olvidar su contenido, ya equivale a perderlo todo: la pérdida vuelve a depender de 1 pieza.

Ninguno es el correcto. B resuelve la pérdida y empeora el robo. C reduce el robo, si la passphrase es fuerte, y devuelve la pérdida a una sola pieza, salvo que la passphrase tenga su propia copia. Cómo repartir las copias está en estrategias de copia de la seed.

Cómo cambia el modelo según la persona

La misma lista pesa distinto en cada casa. Cuenta el importe relativo: lo que supondría perderlo en proporción a tu patrimonio, no en euros absolutos. Cuenta el perfil público, porque quien habla de bitcoin con nombre y cara sube en la lista de la coacción. Cuenta la destreza técnica: cuanto menos experta es la persona, más pesan la pérdida y el error propio, y menos complejidad debe asumir. También importa con quién vives y en quién confías, porque parte de los ataques viene de conocidos (el 10 % de Lopp), y dónde vives, como muestra la concentración en Francia que da CertiK. Y dos más: la frecuencia de uso, que suele pedir separar una cantidad para el día a día del ahorro, y quién hereda, porque el plan tiene que poder ejecutarlo otra persona.

Un ejemplo resuelto: Marta y Luis

Un caso inventado para ver el método en marcha. Marta y Luis son pareja y tienen en bitcoin el equivalente a dos años de sueldo, en una hardware wallet de firma simple. Marta se maneja bien con la técnica; Luis, no. No dan charlas ni publican cifras, y casi nadie fuera de la familia sabe que tienen bitcoin. Gastan muy poco desde el móvil. La probabilidad de cada fila es su propio juicio, no una estadística.

AmenazaProbabilidad para ellosSi pasaMedidaCómo se prueba la medida
Pérdida (incendio, mudanza, copia ilegible)MediaLo pierden todoDos copias de la seed phrase en metal, en dos sitios que controlan y que no son fáciles de registrarComo ya tienen fondos, usan la comprobación de copia del aparato, o restauran en una segunda hardware wallet, comparan la huella y la primera dirección y luego borran esa segunda. No borran la que guarda los fondos
Error propio de LuisAltaPierden un envíoComprobar la dirección en la pantalla del aparato y mandar primero un importe pequeñoLuis hace un envío pequeño con Marta al lado
Estafa o falso soporteMediaLo pierden todo si teclean la seed phraseRegla fija: las palabras solo se escriben en la hardware wallet, y nadie de soporte las pideLo hablan en casa; no hay nada que restaurar
Muerte o incapacidad de MartaBajaLuis no sabe recuperarUna carta con dónde está cada pieza y qué hacer, sin las palabrasLuis sigue la carta con una billetera de prueba sin fondos, nunca con la real
Alguien encuentra una de las dos placasBajaLo pierden todoSitios que no sean fáciles de registrar, placas sin etiqueta dentro de una bolsa opaca con precinto que delate si se ha abierto, y discreciónRevisan una vez al año que la bolsa sigue en su sitio y el precinto, intacto
CoacciónBajaLo pierden todo si los asaltan en casa, porque el aparato está allíDiscreción y poco saldo en el móvilRevisan una vez al año qué cuentan y a quién

La tabla decide por ellos. Arriba quedan el error de Luis y la pérdida, así que el esfuerzo va a las copias, a la prueba de recuperación y a la carta. Dos copias dan un sitio más donde robarlas; lo aceptan porque, para ellos, perderlas es más probable que el robo. Una passphrase o una multifirma servirían contra ese robo, que en su caso es poco probable, y las dos añaden formas de perderlo todo, sobre todo para Luis. Si Marta empezara a dar charlas con su nombre, la coacción subiría en la tabla y tocaría rehacerla.

Qué significa esto para ti

Haz tu propia tabla, como la de Marta y Luis, y ordénala mirando a la vez la probabilidad y lo que pierdes si pasa. Para la mayoría de la gente, arriba estarán el error propio, la pérdida y las estafas, no el atracador. Si tu perfil sube en la lista de coacción, lo que recomiendan Lopp y Unchained es que mover el ahorro cueste a propósito, por ejemplo con una multifirma de claves en sitios distintos. Pero no sumes capas sin motivo: cada una debe corresponder a una amenaza que tú hayas puesto en la lista, y cada copia debe haberse probado. Antes de meter fondos, restaurando en la propia hardware wallet vacía o en una segunda. Con fondos dentro, con la función de comprobar la copia que traiga el aparato o restaurando en una segunda hardware wallet, sin borrar nunca la que tiene los fondos. Si la huella y la primera dirección coinciden y esa segunda no forma parte de tu plan, bórrala al terminar: con la seed phrase dentro es otra copia completa. Enseñará el mismo saldo que la principal, y aun así se borra sin más, porque la seed phrase sigue en la principal y en tu copia probada. La regla del saldo es para otro caso: si algún día retiras un aparato porque has movido los fondos a una seed phrase nueva, espera antes a que las transacciones estén confirmadas y comprueba que no queda saldo en ninguna de sus cuentas, tampoco en las que abres con passphrase. Y para ensayar el plan entero, con una billetera de prueba montada igual que la real. Nunca tecleando la seed phrase real en un ordenador o un móvil. El método completo está en estrategias de copia de la seed.

Para terminar, repite la prueba de puntos únicos de fallo y fija una fecha para volver a hacerla. El plan que sirve es el que otra persona, o tú mismo dentro de cinco años, puede ejecutar sin ayuda.

Errores habituales

  • Creer que más capas de seguridad siempre es más seguro. Cada capa que no has ensayado es una forma nueva de perder los fondos.
  • Pensar que el mayor riesgo es un atracador. Para la mayoría pesan más la pérdida, el error propio y las estafas a distancia. El ataque físico es raro, aunque las cuentas de Lopp y de CertiK muestran que sube.
  • Creer que, si nadie sabe que tienes bitcoin, no necesitas plan. La discreción cubre la coacción, pero deja sin cubrir la muerte, el olvido y el error.
  • Pensar que una hardware wallet protege de todo. No cubre la coacción, la pérdida de la seed phrase, la muerte sin plan ni un fallo de fábrica.
  • Leer las cifras de ataques como exactas. En el primer estudio académico amplio sobre el tema (Ordekian et al., AFT 2024), solo 2 de los 11 ataques que contaron los entrevistados llegaron a la policía, así que los recuentos son un suelo.
  • Creer que la coacción solo pasa en la calle. Según CertiK, el asalto a domicilio pasó de 1 caso a 20 entre el primer semestre de 2025 y el de 2026: quien es objetivo, lo es también en casa.
  • Repartir copias de la seed phrase en varios sitios sin passphrase y dar el problema por resuelto: se reduce la pérdida, pero hay más sitios donde un ladrón puede encontrarlas.
  • Poner un timelock al dinero que puedes necesitar pronto pensando que es como el retardo de un banco. En Bitcoin, si la única vía de gasto lleva timelock, los fondos quedan bloqueados también para ti.
  • Probar la copia tecleando la seed phrase fuera de donde vive: la de una hardware wallet, en un móvil, un ordenador o una web; la de una app, en otra app, en una web o en una hardware wallet. Se prueba con la comprobación de copia del aparato o de la app, en una segunda hardware wallet vacía o, mientras ninguna billetera de esa seed tenga fondos (tampoco con passphrase), en el mismo aparato o en la misma app del mismo móvil u ordenador. Nunca borrando la única billetera con fondos, ni su app ni su aparato. Con un Trezor Model One, elige siempre la recuperación avanzada, también en la comprobación de copia: en la estándar, las palabras se teclean en el ordenador.

Conceptos relacionados

Fuentes primarias

  1. EFF, Surveillance Self-Defense, «Your Security Plan» (revisado el 27-10-2023)
  2. Jameson Lopp, «Known Physical Bitcoin Attacks» (lista en GitHub, consultada el 07-10-2026)
  3. Jameson Lopp, charla «Wrench Attacks», Bitcoin 2025, mayo de 2025 (transcripción; Lopp es cofundador de Casa, que vende multifirma en la que guarda una de las claves)
  4. Ordekian, Atondo-Siu, Hutchings y Vasek, «Investigating Wrench Attacks: Physical Attacks Targeting Cryptocurrency Users», AFT 2024 (LIPIcs vol. 316)
  5. CertiK Intel3D, informe de ataques de llave inglesa del primer semestre de 2026 (nota de prensa pagada por CertiK, empresa de seguridad, difundida por GlobeNewswire el 25-07-2026; vía Macau Business)
  6. Daniel Kuhn, «'A record year for wrench attacks': How crypto holders can maintain physical security amid rising risks», The Block (01-01-2026)
  7. Unchained, «Wrench attacks: A closer look at prevalence and prevention» (17-12-2025, actualizado el 01-05-2026; Unchained vende multifirma en la que guarda una de las claves)
  8. Ledger, «Addressing the July 2020 e-commerce and marketing data breach» (29-07-2020)
  9. Ledger, «Update: Efforts to Protect Your Data and Prosecute The Scammers» (13-01-2021)
  10. Sparrow Wallet, preguntas frecuentes (passphrase mal tecleada, consultadas el 07-10-2026)
  11. Dark Skippy, preguntas frecuentes (multifirma con el mismo aparato, consultadas el 07-10-2026)