Al terminar esta lección podrás
- Entender una transacción como un mensaje firmado que gasta salidas y crea otras
- Seguir el recorrido de un pago: firma, difusión, mempool y bloque
En Bitcoin no hay cuentas que se restan y se suman. Hay salidas: trozos de bitcoin anotados en la cadena, cada uno con una condición para gastarlo. Normalmente la condición es una firma con cierta clave.
Una transacción es un mensaje que dice: «gasto estas salidas anteriores y creo estas salidas nuevas». Las salidas que gasta se llaman entradas. Cada entrada señala una salida concreta de una transacción anterior y trae la firma que demuestra que puedes gastarla. Cada salida nueva lleva un importe y la condición para gastarla después.
El recorrido de un pago es siempre el mismo. Tu billetera construye la transacción y la firma. Después la envía a algunos nodos, que comprueban que todo cuadra y la pasan a otros. Mientras espera, la transacción está en la mempool de los nodos que la han recibido. Cuando un minero la mete en un bloque y ese bloque entra en la cadena, tiene su primera confirmación.
Fíjate en lo que no aparece en ningún sitio: nombres, cuentas o saldos. Solo salidas que se gastan y salidas que nacen. Tu «saldo» es la suma de las salidas que tus claves pueden gastar, y lo calcula tu billetera, no la red.
En esta unidad vas a desmontar ese mensaje pieza a pieza. Primero con un simulador, después con transacciones reales de la historia de Bitcoin.
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Explica con tus palabras, en tres frases, qué pasa entre que pulsas «enviar» y que el pago tiene su primera confirmación. No uses la palabra «cuenta».
Piénsalo o escríbelo a mano. No guardamos lo que respondas.